
Los hombres son como los zapatos. Valga la comparación.
En época de crisis, hoy por hoy quiero decir, los hay pocos y, digamos que como el sexo, siempre carentes de...
¿El símil?
Ahorras, compras unos zapatos, te los ponen un día y a la "caja de inusitados". Lo que prometía ser piel, es plástico puro y duro. Insufribles.
Like men. Esperas un tiempo y cuando lo tienes, sin querer, ya has fijado otro objetivo. Siempre tarde.
¿Lo peor?
Todas sabemos lo que cuesta encontrar unos zapatos cómodos, llevables y medianamente buenos.
Y cuando todo son imitaciones, disfraces en "alto tacón" y objetos de mercadillo, una no está para malgastar. Más vale ir descalza...
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